Algo se ha roto entre Vinicius y el Bernabéu, o al menos una parte del estadio, y tardará un tiempo en arreglarse. Si se soluciona del todo. El brasileño metió un buen gol en el minuto 63, su primer tanto esta temporada en la Champions, y se marchó corriendo serio al centro del campo como si allí no hubiera ocurrido nada. Rehuyó de forma indisimulada el contacto directo con la afición. Sus compañeros lo abrazaron y Kylian Mbappé jaleó al anfiteatro para que animaran al brasileño, pero la escena delató la tensión del momento después de la histórica pitada que cayó sobre el extremo el sábado ante el Levante.
