El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha consolidado este viernes el salto político que anunció en París el martes, cuando avanzó que hablaría con Delcy Rodríguez, nueva presidenta venezolana, y Edmundo González, el que fuera el ganador de las últimas elecciones, exiliado en España gracias a una gestión del Ejecutivo progresista. Sánchez ha hablado este viernes con los dos, en un gesto insólito, que no había realizado hasta ahora —no tenía ningún contacto con Maduro— y que llega además después de la liberación de cinco presos políticos españoles con la ayuda del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, que ha ejercido de mediador.
