Las protestas en Irán persisten este sábado en todo el país después de que estallasen hace dos semanas en los callejones del Gran Bazar de Teherán, y lo hacen a pesar de atravesar el tercer día consecutivo con el bloqueo de internet impuesto por las autoridades. Pese al apagón informativo, los grupos de derechos humanos con contactos sobre el terreno y las agencias de noticias estatales informan sobre un número creciente de víctimas mortales y de heridos de bala, así como de la propagación de disturbios e incendios provocados. Ante esta situación, las autoridades de la República Islámica han amenazado con reprimir “con la mayor fuerza” a los “alborotadores”, a quienes distinguen de los legítimos manifestantes y vinculan a agentes externos.
