La acusación ejercida por la doctora Elisa Pinto contra el empresario Javier López Madrid, que se sienta desde esta semana en el banquillo de la Audiencia Nacional por hacerse supuestamente con los servicios del comisario José Manuel Villarejo para hostigarla, se ha topado este martes con un escollo durante la segunda sesión del juicio. El inspector jefe de la Policía identificado con el número 111.470, que encabezó las pesquisas contra la trama, ha explicado al tribunal que no llegaron a encontrar “pagos” de esa “posible contratación”. Este detalle resulta fundamental para la tesis de las defensas, ya que en esta vista oral solo se atribuye a López Madrid y Villarejo un delito de cohecho (que el agente cobrase por el encargo) y ambos lo niegan.
