
La noche ha sido fría, larga y dura para los familiares de las víctimas del accidente de trenes en Adamuz. Para los que la han vivido desde el Centro Cívico Poniente Sur de Córdoba puede que haya sido una de las más difíciles de su vida. Nawal y su familia la pasaron en un hotel, tras estar todo el día entre las paredes del edificio donde se concentran los allegados de las víctimas en busca de información. “Me desmayé cuando me dijeron que no quedaban más personas heridas”, cuenta Nawal, que todavía no tiene noticias de su hermana Yamila, de 45 años, que iba en el coche número 8 del tren Iryo. Se lo comunicaron este lunes sobre las seis de la tarde y desde entonces la preocupación no le ha dado tregua. Más de 24 horas después del tercer accidente más grave en la historia de España en los últimos 50 años, el balance de fallecidos es de 41 personas, 150 heridos y todavía quedan 39 ingresadas en hospitales, de las cuales 13 están en la UCI.
