El Barça asumió su condición tanto de favorito como de campeón y derrotó con ganas y alegría a un esforzado Madrid. Vuelven a recuperar la iniciativa los azulgrana después de la derrota liguera en el Bernabéu y ya van cinco victorias a una desde la llegada de Hansi Flick. La jerarquía y la confianza del Barcelona, mejor colectivamente y superior Raphinha a Lamine, pesaron más que la dignidad y competitividad madridista defendida por un excelente Vinicius. Los barcelonistas llegan a las 10 victorias seguidas y los madridistas se quedan con cinco desde el ultimátum recibido por Xabi Alonso antes de enfrentarse al Alavés.
