El legado de Elvira Lindo se encuentra dentro de una pequeña caja dorada. Le ha “costado mucho desprenderse de ellas” la tarde de este lunes, pero la escritora ha llevado hasta el Instituto Cervantes una muestra de las cosas que le hacen pasar la vida “de la mejor manera posible”: dibujos, cuentos, cuadernos de notas y fotografías de sus seres queridos. “Es un legado que tiene que ver con la infancia”, dijo la que fue Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil en 1998. Entre los objetos se encuentran dos libros de cuando era pequeña. La obra Tom Sawyer a través del mundo, de Mark Twain, y una novela de Guillermo Brown.
