Casualidades o no, el día tenístico nacía este domingo acompañado de un enigmático mensaje desde Villena (Alicante), donde Carlos Alcaraz forjó durante seis años, bajo las directrices de Juan Carlos Ferrero, el campeón que es hoy: “Primero de todo, quería agradecer a todos el montón de mensajes que he recibido durante el mes de diciembre. No esperaba tantísimos mensajes de cariño y apoyo, de verdad que lo agradezco un montón”. “Estoy muy contento de estar más tiempo en casa, en la academia, con mi familia. Siempre es de agradecer después de tanto viaje y tanto tiempo fuera”. “Pasado un tiempo, seguro que me entran ganas de volver al circuito. Os iré contando nuevos proyectos que me salgan durante el año”.
